viernes, 29 de enero de 2016
























La corrupción fenómeno cultural de la política Mexicana
Aceptar a la corrupción mexicana como invariante normal del mexicano, parte de la afirmación ridícula, de que es un estado perenne o congénito de todos ustedes. Es falsa, nada que ver con un síndrome o un código genético. Es tan o más corrupto un Mexicano que un Hindú. Les recuerdo el fracaso del “genoma del mexicano” que tanto ruido hizo hace un sexenio. Nadie nace corrupto, simplemente aprende a serlo en cierto ambiente más que en otro, en una sociedad más que otra.
 José Gaxiola López
La declaración del presidente mexicano E. Peña Nieto calificando a la corrupción como fenómeno cultural, da a entender que hay que resignarse a vivir con ella, que es inevitable e imbatible. Luchar contra una traza cultural es ir a derrota segura. Entonces una depuración del aparato público de corruptos es imposible, no habrá quien pueda cerrar las puertas de las cárceles. El encargado de la Secretaría de la Función Pública con desfachatez e indolencia le secunda “La corrupción no es grave”, pero si es lo que tiene a México en boca de todo el mundo, textualmente.
No es grave, como en los Estados Unidos que hizo caer a Richard Nixon; en Inglaterra al ministro Chris Huhne; en Francia al ministro Hervé Gaymard cuando se supo que tenía una lujosa residencia por encima de sus ingresos, En Brasil hizo caer al Presidente F. Collor de Mello, ahí mismo ayer arrestan al expresidente de Petrobras. ¿Y en México? tuvimos un Presidente de “la renovación moral de la sociedad” como si ‘esta fuera un objeto renovable cualquiera. Simplemente se tiene o NO moral. Obviamente, no se renovó ni la deontología de la función publica.
Tampoco explica lo cultural de la corrupción decir que inoculada por los conquistadores, que entre otras monerías, eran muy corruptos o, la descomposición histórica de la colonia. El argumento se teje más o menos por episodios parecidos. La Reyna Isabel legalizó la piratería, por cada barco atacado se daba a la Corona un pago llamado “patente de corso”. Los piratas eran “corsarios” con permiso a delinquir. De entonces hay una delincuencia permitida oficialmente. En derivación la autoridad novohispana hizo un manual de conducta; “acátese pero no se cumpla” a las exigencias del reino. Por su parte el indígena conquistado, esclavizado para sobrevivir en autodefensa, al margen de la ley, se rebelaba subrepticia y silenciosamente ocultando información sobre ciertos alimentos, plantas medicinales y tradiciones. En la actualidad muchos se gobiernan por usos y costumbres. La parte mestiza, expoliada por los diezmos e impuestos no acataba a la autoridad, usaba el soborno en contra de imposiciones arbitrarias e injustas. Según este enfoque, debatible e inaceptable, somos corruptos por culpa histórica de nuestros ancestros.
Sin embargo la cultura política corrupta mexicana SI TIENE tradición histórica: “Mi nombre será siempre recordado por los mexicanos”, Antonio López de Santa Ana; “Ese gallo quiere maíz”, Porfirio Díaz; “Nadie aguanta un cañonazo de 50 mil pesos”, "La moral es un árbol que da moras", “Vivir fuera del presupuesto es vivir en el error”, “Soy menos ratero porque nada más tengo una mano”, Álvaro Obregón. La palabra: carrancear o carranquear era robo vil a la población civil por las tropas de Venustiano Carranza. El insurrecto al tomar un cargo público dice “me hizo justicia la revolución”. "El que se mueve no sale en la foto", Fidel Velázquez; "Soy gobernador, no bombero”, Miguel Alemán; “Un político pobre es un pobre político”, Carlos Hank; “¿Y YO por qué?", Vicente Fox a solicitud de aplicar la ley para resolver problemas; “No traigo cash", Ernesto Zedillo a vendedora ambulante; “Sí es mi voz
pero no soy yo”, Mario Marín (goberprecioso); "Haiga sido como haiga sido", Felipe Calderón, a su triunfo en la elección presidencial. Estas y otras frases compiten en el lenguaje político al mentir, justificar ineptitud y la corrupción.

La corrupción política invadió los poderes del Estado y la administración pública en esos poderes, a todo nivel se toleran formas de corrupción a cambio de favores, protección e impunidad. Y con prosapia histórica se institucionalizó. No hay derechos, solo favores. Hay puestos más rentables que otros (M. Weber). Por ello los trámites son engorrosos y lentos para obtener sobornos. Sin el aceite de la corrupción nada funciona en México, sostienen intelectuales como S. Huntington de Harvard, con quien están de acuerdo muchos mexicanos porque es muestra de la picardía, astucia e ingenio para engatusar al prójimo, dicen. Como no funciona el Estado de Derecho y sus instituciones, la corrupción es la alternativa para que la gente pueda desarrollar sus actividades. Y la clase media mexicana acepta a los corruptos con naturalidad. Si alguien pregunta sobre el puesto o patrimonio de alguien, la respuesta es, el dueño es diputado, hijo de gobernador o delegado federal y se acepta sin un juicio social. Los corruptos viven entre nosotros, las escuelas aceptan a sus hijos, son invitados distinguidos en fiestas, nos asociamos en negocios y en familia con ellos. No solo estamos contentos con que nos roben, sino los tratamos como figuras a emular. Que deberíamos repudiar como principio. Esta tolerancia e indolencia es tragedia nacional.
La corrupción gobernativa, NO SUPONE la corrupción social, a pesar de la importancia que tiene, de su repercusión sobre el comportamiento de los ciudadanos y la práctica extendida inmoral de los “servidores públicos”. NO SE VALE hablar de correlación, entre la moral de los individuos en general, con la ética de quienes ejercen cargos públicos por el solo hecho de que éstos vienen de, y son parte de la población. NO APLICA la “corrupción somos todos” de José López Portillo. A pesar de las leyes injustas, del carácter artificial y absurdo de la impartición de justicia, del nivel de pobreza, de la vida insalubre, del abandono de proyectos educacionales masivos y de las grandes asimetrías sociales injuriosas, todavía no tenemos una sociedad corrupta.
La corrupción es un fenómeno metódico de intercambio de intereses económico-políticos a través del cual los gobiernos toman decisiones abigarradas, oscuras, confusas e irracionales para el vulgo. Donde la discrecionalidad (enemiga de la honestidad) fragmenta y multiplica reglas burocráticas para incrementar la oportunidad nociva. La corrupción se encuentra en varios ámbitos de gestión: En el reparto de los puestos de designación y el usufructo de sus beneficios; en las trampas para obtener sentencias millonarias por despidos o devolución de impuestos; en la asignación de contratos de obras públicas o de compras gubernamentales; en los actos de autoridad otorgando concesiones, licencias o permisos de toda índole; en la transferencia de recursos públicos vía subsidios o programas de asistencia, cuya multiplicación equivale al monto de los beneficios políticos y monetarios que los funcionarios públicos obtienen; en la gestión de ventanilla, en el contacto directo con funcionarios para un servicio, incluyendo los que dicen ofrecer seguridad o procurar justicia; en el uso del cargo para obtener fíat, reconocimientos científicos, artísticos, académicos y premios de cualquier tipo.
Recapitulando; La Corrupción es el abuso de una posición de poder público en busca del provecho propio. Es producto de la cultura política mexicana. La reproducción de tales actos son resultado de la madre de todos los males mexicanos: LA IMPUNIDAD. La incapacidad del aparato jurídico para impedir el abuso del poder en provecho personal. La ley, en las
autoridades responsables de su cumplimiento es negociable y situacional: no se aplica al parejo para todos, sino que su eficacia depende de las circunstancias y de los individuos en cada caso, confirmando el abuso del poder. Una vez que se reparten los puestos sometidos al veredicto de las urnas inicia el botín: la distribución de los puestos por cada cargo ganado en la elección o en el apoyo para ganarla. La política en México, es como dice J. Habermas es manifestación del poder burocrático (número de puestos y monto del presupuesto público). Para obtener un nombramiento en México, la cercanía, la amistad, la lealtad y el intercambio de favores prevalecen sobre el mérito y las competencias. Una vez obtenido un puesto, el funcionario emplea los medios a su alcance para permanecer en la nómina, en el presupuesto y en la política. Formar parte de la comalada sexenal de nuevos ricos.

Los medios de interiorización, socialización, cooptación y movilidad en la simbología de la corrupción cultural política son varios; 1) Las relaciones familiares y el parentesco cumplen una práctica de socialización política en la formación, en la adopción de valores y comportamientos políticos del sujeto. Los matrimonios influyen en la circulación y reproducción de la llamada familia revolucionaria, que concibe al poder político de manera patrimonial, es hereditaria. 2) El Nepotismo, los nepotes, son los hidalgos mexicanos. Es muy fácil documentar por la repetición a veces centenaria de algunos apellidos dentro de la política mexicana; 3) Los círculos de amigos establecidos a través de las relaciones familiares y las propias, cuidadosamente seleccionadas por lugar de origen, suburbio y espacio formativo serán muy valiosas para el futuro del político. No es gratis que en no pocas ocasiones la mayoría de los funcionarios federales hayan sido de alguna entidad federativa o con cierto talante formativo. En estas cofradías se intercambian toda clase de valores y favores (solidaridad, confianza, discreción, lealtad, protección y el negocio). Así como la formación del perfil e imagen pública de los miembros de la hermandad. Entre amigos, los medios y los fines llegan a confundirse, la frontera se borra cuando se transgrede la ley en lucrativo asunto, como en la venta de los activos del Estado. A los amigos la ley, a los adversarios todo su peso, norma mexicana acuñada por algún político que da origen al “cuatismo”; 4) El padrinazgo es un tipo de relación de base religiosa en virtud de la cual el padrino se compromete a cuidar del ahijado. Esta creación sirve como fundamento en las relaciones políticas, como referente de socialización y cooptación en formación de grupos políticos. Estamos acostumbrados a la idea de que a través del padrinazgo político se obtienen diversos servicios: facilita la entrada a un cargo público y a la política, ascenso rápido en esa carrera, un amparo que los libre de la justicia en caso de necesitarlo, una fuente de préstamos financieros, una agencia de trabajo y en no pocos casos facilita el “braguetazo” para entrar a una élite política. Para Jean Rivelois “el padrinazgo político” opera como un elemento de reconocimiento en la estructura social mexicana, en la medida que los miembros de una familia se asocian casi siempre con referencia a una red política, la cual está dirigida por un “padrino” cuya función principal es promocionar a sus miembros, obtener recursos e intervenir frente a las autoridades para evitar la aplicación de la ley; 5) El compadrazgo (ligado al anterior) permite a través del acuerdo (afirmado o no bajo ceremonia religiosa) consolidar lazos políticos entre dos personas. Es simbólicamente más fuerte a la relación del amigo pero al igual que los anteriores, crea una red de contactos para la protección social de los “cachorros”, que la ley no los alcance nunca jamás; 6) El clientelismo una relación sociopolítica que permite a los políticos mexicanos ser un referente de fondo y forma, en el ejercicio del poder a través de un grupo de presión. El fenómeno de la clientela explica el funcionamiento de los partidos políticos, los sindicatos, las asociaciones profesionales y empresariales, las ONGs. Aunque en la relación clientelar predomina lo informal y los intercambios difusos de corrupción para mantener la cohesión revelan una jerarquía vertical y asimétrica dentro de la estructura del poder en México. Los sindicatos y los partidos políticos son el más claro ejemplo. Así que, si tú estás fuera de estas prácticas de socialización NO eres un político correctamente corrupto.
No quiero terminar dando la idea que no existen en México funcionarios honestos. Gracias a ellos la riqueza mexicana no se ha agotado y nos dan esperanzas al ¡SÍ se puede! aunque los llamen ingenuos, inmaduros y sin aspiraciones. Tampoco despedirme sin decir que la corrupción abrió las puertas a los poderes fácticos. No sólo al crimen organizado (narcotráfico, tráfico de especies, de órganos, pedofilia, prostitución, secuestro, apuestas, tráfico de migrantes) sino también a los empresarios depredadores concesionarios que a despecho de los daños que sus intereses ocasionan a la sociedad, la ecología, la biodiversidad y los ecosistemas eluden sanciones y a la procuración de la justicia. Como ven este mal se agravó, ningún partido político en ejercicio del poder se salva y yo hoy no voy a decirles cómo, esa será otra ponencia. Solo sé que hay bastante hartazgo e indignación.
“Nada de contemporizaciones con los hombres viciados y con los que se han acostumbrado a hacer su voluntad como moros sin señor". Benito Juárez
*José Gaxiola López,
 miembro titular y fundador de El Colegio de Sinaloa.

lunes, 25 de enero de 2016


 

Una breve historia sobre el narcotráfico en México
El papel de México en el crimen organizado ha sido definido por el estado de su vecino, como la economía de consumo más poderosa del mundo. La frontera de 3.141 km con Estados Unidos siempre ha constituido una de las rutas de contrabando más activas del mundo. Desde hace dos siglos, contrabandistas han movido mercancía a través de los vastos territorios fronterizos, en su mayoría sin gobierno. Los migrantes siempre han cruzado la frontera, muchos permanecen en lugares como California, donde el trabajo agrícola se ha mantenido estable.

En los años sesenta, las drogas ilícitas como la marihuana y luego la heroína se empezaron a producir en México, sobre todo en el estado de Sinaloa en la costa occidental, y se introducía a Estados Unidos por el suroeste. Estos patrones se repetían en una escala mayor cuando los narcotraficantes de Colombia trasladaron sus rutas desde el Caribe hacia México en los años ochenta.

El cambio abrió el camino para las primeras grandes organizaciones de narcotraficantes de México. El hondureño Juan Ramón Matta Ballesteros, por ejemplo, dividía su tiempo entre Honduras, Colombia y México, ofreciendo un puente entre el Cartel de Medellín y lo que se convertiría en el Cartel de Guadalajara. El Cartel de Guadalajara estaba compuesto por un grupo muy unido de los traficantes del estado de Sinaloa. Muchos eran familiares, por matrimonio o de otro modo, o se conocían de los pueblos en donde se cultivaba marihuana y amapola. Bajo la dirección de Miguel Ángel Félix Gallardo, alias "El Padrino", el cartel floreció en los años ochenta, estableciendo las raíces de casi todas las actuales actividades de tráfico de drogas. Por la misma época, José García Abrego, uno de los pocos jefes criminales que no proviene de Sinaloa, estableció sus operaciones en el estado de Tamaulipas en la Costa del Golfo. García Abrego trabajó de cerca con el Cartel de Cali, rivales del Cartel de Medellín. Él también desarrolló poderosos aliados políticos, entre ellos Raúl Salinas de Gortari, hermano del que mas tarde sería presidente de México, Carlos Salinas de Gortari.

La manera descarada en que operaban estas organizaciones de narcotráfico contribuyó a su posterior caída. Un agente encubierto del Buró Federal de Investigaciones (FBI por sus siglas en inglés) se infiltró en la organización de Abrego y las grabaciones de audio que logró hacer el agente jugaría un papel importante en la convicción de Abrego años más tarde en una corte de Houston. En febrero de 1985, los miembros del Cartel de Guadalajara secuestraron al agente de la Drug Enforcement Administration (DEA) Enrique Camarena, para luego torturarlo y matarlo. Estados Unidos presionó a México para actuar con rapidez, y los traficantes se dieron a la fuga. Durante los años que siguieron, muchos de ellos fueron arrestados, entre ellos el entonces líder nominal Rafael Caro Quintero, quien fue detenido en Costa Rica en abril de 1985. Casi exactamente cuatro años después, las autoridades mexicanas capturaron la cabeza Cartel de Guadalajara, Félix Gallardo.

Desde la cárcel, Félix Gallardo trató de repartir el territorio. Había tres grandes grupos: el clan de Arellano Félix basado en Tijuana, el de Carrillo Fuentes basado en Juárez, y el grupo con sede en Sinaloa encabezado por Joaquín Guzmán Loera, alias "El Chapo", y su socio Héctor Luis Palma Salazar, alias "El Güero". La competencia entre ellos inició un conflicto casi de inmediato. El clan Arellano Félix y el Cartel de Sinaloa comenzó una guerra, que incluyó una masacre en una discoteca de Puerto Vallarta y la muerte de un arzobispo mexicano a quien supuestamente se le había confundido con Guzmán. Guzmán fue detenido poco después, en 1993, y floreció la operación de los Arellano Félix.

No obstante, el grupo más lucrativo y de mas amplio alcance era el Cartel de Juárez liderado por Amado Carrillo Fuentes, alias "El Señor de los Cielos." Llamado así por su uso de aviones para mover droga a los Estados Unidos, su imperio rivalizó con la de su ex socio, Pablo Escobar del Cartel de Medellín. Durante un tiempo, Carrillo Fuentes fue capaz de crear una "federación" que previno luchas entre la mayoría de las facciones. Pero su muerte en julio de 1997, después de una cirugía plástica, abrió el camino para que muchos de sus asociados se independizaran, incluyendo el clan Beltrán Leyva, Ismael Zambada García, alias "El Mayo"; y Juan José Esparragoza Moreno, alias "El Azul". Lo que sobrevino fue un baño de sangre que ha continuado a medida que las organizaciones grandes se posicionan y reacomodan, especialmente a lo largo de la frontera con Estados Unidos.

En medio de la mayor parte de estas batallas está el Cartel de Sinaloa, liderado por Guzmán. El poder del cartel se debe a su control sobre los cultivos de marihuana y amapola en el llamado Triángulo de Oro, que incluye los estados de Sinaloa, Durango y Chihuahua. Ese poder también nace del ingenio del cartel y de su carácter multinacional. Guzmán, por ejemplo, se hizo de un hangar en el aeropuerto de la Ciudad de México para servir a sus intereses e hizo construir largos túneles que atravesaron la frontera desde México hasta los Estados Unidos para llevar su producto al mercado. Aunque su arresto desaceleró su acenso siguió manejando el poder aún tras las rejas. Su hermano, Arturo Guzmán Loera, alias "El Pollo", tomó el control de las operaciones. Sus compañeros, en particular Zambada, el clan de los Beltrán Leyva, y Esparragoza lo mantuvieron con los bolsillos llenos. Y cuando parecía que Guzmán podría ser extraditado para ser juzgado en los Estados Unidos, estos aliados ingeniaron su fuga de una prisión de alta seguridad en 2001.

El escape preparó el escenario para otra "federación", esta vez dirigida por el mismo Guzmán. La nueva "federación" se consolidó luego de una reunión en 2002 que incluyó al clan de los Beltrán Leyva, Zambada, Esparragoza y lo que quedaba del clan de los Carrillo Fuentes en Ciudad Juárez. Rápidamente tomó control de la zona fronteriza entre Arizona y México y también compitió con la facción de Tijuana por el control de la entrada de Baja California, lo que provocó una nueva ronda de combates entre Guzmán y el clan de los Arellano Félix. Al mismo tiempo, la "federación" trató de ganar control de los corredores del Cartel del Golfo en el oriente, lo que provocó una batalla por el paso fronterizo más preciado, Nuevo Laredo, lo que sumió a esa zona en un espiral de violencia entre 2003 y 2004.

Por su parte, el Cartel del Golfo había vivido una transformación desde el momento de la detención de Abrego. El nuevo líder del Cartel del Golfo, Osiel Cárdenas Guillén, alias "El Mata Amigos", había reforzado su seguridad personal, atrayendo a los 31 miembros de las fuerzas especiales de México a su grupo a finales de 1990. El nuevo grupo paramilitar tomó el nombre de los Zetas, una referencia al nombre con el que se identificaban por radio cuando formaban parte de las fuerzas del gobierno, y rápidamente se extendió el alcance del cartel utilizando tácticas militares y exhibiciones macabras de fuerza que incluyeron decapitaciones dirigidas a los miembros de las familias rivales del cartel. Los Zetas también entrenaron a un grupo de traficantes nuevos en el estado de Michoacán en la costa este, un depósito de cocaína y un importante centro de producción de metanfetaminas que estuvo por mucho tiempo bajo el control de una organización conocida como el Grupo Milenio. El nuevo grupo entrenado por los Zetas pronto sobrepasó tanto a la organización Milenio como a sus progenitores de los Zetas, y que se hizo llamar la Familia Michoacana. La referencia a "familia" tiene que ver con la filosofía pseudo-religiosa defendida por sus líderes. El debut de la Familia fue de rodar varias cabezas cortadas en medio de un club nocturno lleno de gente en 2006 mas tarde serian conocidos como Los Caballeros Templarios.

El rompimiento del "código" de los narcotraficantes cambió la lucha, y se agravó la guerra entre ellos. El Cartel de Sinaloa respondió con su propia marca de grupo paramilitar. Bajo la dirección de Arturo Beltrán Leyva, alias "El Jefe de Jefes", Sinaloa formó pandillas y "fuerzas especiales" que le dieron la pelea a los Zetas. Inevitablemente, el terror se extendió al ritmo de la expansión de los intereses de los narcotraficantes. Pronto, tanto los Zetas como la Familia Michoacana tendrían intereses en otros negocios ilícitos como el secuestro, la extorsión y la piratería.

Mientras tanto, las grandes organizaciones de tráfico de drogas empezaron a fragmentarse. La "federación" se desintegró en 2004 cuando Guzmán habría ordenado un atentado a Rodolfo Carrillo Fuentes, alias "El Niño de Oro", hermano del líder del Cartel de Juárez, Vicente Carrillo Fuentes. El Cartel de Juárez respondió matando al hermano de Guzmán, Arturo, quien estaba encarcelado en una prisión de máxima seguridad. La lucha pasó a Ciudad Juárez, que fue considerada una de las ciudades más peligrosas del mundo, en gran parte debido a las batallas entre estas dos organizaciones narcotraficantes.

Los carteles tradicionales también se fracturaron. Cuando las autoridades arrestaron a los más jóvenes del clan de los Beltrán Leyva, Alfredo Beltrán Leyva, alias "El Mochomo", en enero de 2008, el hermano mayor de Alfredo, Arturo, acusó a Guzmán de haberlo delatado. La Organización de los Beltrán Leyva (OBL) comenzó una lucha sin cuartel contra Guzmán, Zambada y Esparragoza, que ha dejado cientos de muertos en todo el país. La OBL también se alió con sus antiguos rivales, los Zetas, que rompieron con sus antiguos jefes, el Cartel del Golfo. La división llegó a tal punto en 2010, cuando el Cartel del Golfo mató a un miembro de los Zetas y se negó a entregar al comandante que había llevado a cabo el atentado. Las batallas entre los Zetas y el Cartel del Golfo por el control de Tamaulipas y Nuevo León continuaron. Tijuana también se vio afectada por la violencia cuando el clan de los Arellano Félix comenzaron a luchar contra su ex sicario principal, Teodoro García Simental, alias "El Teo".

La lucha se aceleró con la política gubernamental de librar una lucha frontal contra las bandas criminales. Primero, el gobierno de Vicente Fox y luego el de Felipe Calderón convirtieron en una prioridad interrumpir las operaciones de los narcotraficantes en México con más ejército y policía, mejores equipos de inteligencia, más formación y nuevas leyes que le dieron más herramientas al sistema judicial para armar los casos contra los traficantes. Luego de seis años de lo que se conoció como la "Guerra de Calderón", y después de más de 100,000 muertes relacionadas al narcotráfico, Enrique Peña Nieto asumió la presidencia prometiendo que cambiaría el paradigma. El punto central de su cambio era el enfoque hacia la prevención del crimen, en contraste con la estrategia reaccionaria de Calderón.

Desde 2002, el gobierno mexicano ha detenido o dado de baja a varios narcotraficantes importantes, entre ellos Osiel Cárdenas Guillén, quien fue arrestado en 2003 y posteriormente extraditado a Estados Unidos; Arturo Beltrán Leyva, quien fue asesinado por los infantes de marina mexicanos en diciembre de 2009; Teodoro García Simental, arrestado en enero de 2010; Jorge Eduardo Costilla Sanchez, detenido en septiembre de 2012; y Heriberto Lazcano, dado de baja en octubre de 2012, El Chapo Guzmán reprehendido en febrero del 2014 entre los mas importantes. México también ha incrementado su cooperación con el gobierno de Estados Unidos, que bajo la Iniciativa Mérida le está enviando casi tanta ayuda a México como la que otorgó a Colombia bajo el Plan Colombia. Se ha aumentado el número de extradiciones a los Estados Unidos y se está llevando a cabo una reforma profunda de sus sistemas de justicia y las unidades de la policía.

Las organizaciones criminales mexicanas se han adaptado. Se han posicionado en la región andina para aprovecharse de una reorganización en la cadena de distribución. En Colombia, las organizaciones mexicanas están negociando directamente con los proveedores colombianos de clorhidrato de cocaína (HCl) como los Rastrojos y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). La ecuación económica es sencilla: una participación del 20 al 30 por ciento para el transporte de la cocaína de México a los Estados Unidos se convierte en una participación del 70 al 80 al obtenerla en la fuente. También están estableciendo bases permanentes en América Central, lo que socava los gobiernos de los países más pequeños y menos estables. Por último, se están moviendo hacia nuevos negocios como la producción masiva de drogas sintéticas, la trata de personas y el secuestro para compensar la pérdida de ingresos. Sin embargo, la lucha interna continúa. Y las nuevas alianzas --la de Sinaloa-Golfo- (y posiblemente lo que queda del Cartel de Tijuana) frente a OBL-Zetas-Juárez-- parecen tan inestables como las antiguas.
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El negocio
La función como un país de tránsito principalmente para los traficantes de cocaína le dio a las organizaciones criminales en México una ventaja sobre sus proveedores que creció con el tiempo: ya que ellos tomaban mayores riesgos, les correspondían mayores recompensas. En lugar de simplemente proporcionar el servicio de transporte, las organizaciones mexicanas también comenzaron a crear sus propias redes de distribución en los Estados Unidos. Las organizaciones involucradas en el tráfico de heroína fueron particularmente veloces en entrar en el negocio de la cocaína debido a su experiencia en controlar toda la cadena de distribución. El resultado, algunos dicen, fue la inevitable transformación de las redes mexicanas de transporte a mega-operaciones que ahora llegan hasta los países productores para obtener el clorhidrato de cocaína (HCl); obteniendo más ganancias desde el punto de venta.

Mientras tanto, la producción mexicana de las drogas ilegales ha crecido. El gobierno de Estados Unidos estima que la producción de amapola se duplicó entre 2008 y 2009 a 15.000 hectáreas. Y las Naciones Unidas dice que México, con un estimado de 15.000 hectáreas de cultivo ilícito de amapola, es ahora el tercer mayor cultivador del mundo después de Afganistán y Myanmar, y el más grande en el hemisferio, por mucho. La producción de marihuana, que se inició masivamente en la década del 60 para abastecer el consumo de los Estados Unidos, continúa proporcionando un flujo constante de ingresos para las organizaciones criminales en México. Las estimaciones más recientes de Estados Unidos dicen que había 12.000 hectáreas cultivadas, un incremento de 35 por ciento desde 2008 pero en los ultimos años a decrecido por las politicas de legalización en Estados Unidos. México es también el mayor productor de drogas sintéticas en la región. La disponibilidad de las metanfetaminas está en su nivel más alto en cinco años, según un estudio del gobierno estadounidense debido principalmente a la capacidad de los traficantes mexicanos para eludir las leyes locales que restringen la importación de los precursores, el desarrollo de nuevas fuentes de los precursores, el uso del precursores sustituto, y el desarrollo de laboratorios a gran escala.

Secuestro

México tiene las tasas más altas de secuestros en el mundo, y la evaluación más reciente del gobierno por un comité del Congreso indicó que se había multiplicado por cinco en los últimos cinco años, y el número de denuncias han aumentado de 0,89 por día a 3,72 por día. Esto, sin embargo, no refleja el número real de secuestros, que la Comisión Mexicana de Derechos Humanos dice es tres veces mayor. El delito se concentra en ocho estados: Chihuahua, Distrito Federal, Baja California, Michoacán, Guanajuato, Guerrero y Tamaulipas. Estos ocho estados son también el lugar donde operan muchos grupos de narcotraficantes. No obstante, el estudio del Congreso estableció que la mayoría de los secuestradores no estaban vinculados a las principales organizaciones criminales, y el 80 por ciento de ellos tenía un trabajo y una familia. El 20 por ciento eran miembros de la policía, militares o pertenecían a otra entidad gubernamental. La mayor proporción de las víctimas tenía entre 21 y 35 años de edad.

Tráfico de personas

El 90 por ciento de los inmigrantes indocumentados que entran en los Estados Unidos lo hacen a través de México. El resultado, según las Naciones Unidas, es un mercado que mueve US$7.000 millones en el tráfico de personas. Este lucrativo negocio ha atraído la atención de las grandes organizaciones criminales en los últimos años, sobre todo Los Zetas, que están basados en los estados fronterizos de Nuevo León y Tamaulipas. Las bandas internacionales, como la Mara Salvatrucha 13 o MS-13, también participan en el comercio, que se especializa en los migrantes latinoamericanos en su mayoría pobres, que se embarcan en el viaje utilizando múltiples formas de transporte, incluyendo barcos, trenes, camiones y a pie.

Lavado de Activos

El gobierno de Estados Unidos estima que las organizaciones criminales mexicanas ganan entre US$10.000 millones y US$15.000 millones anuales sólo producto del narcotráfico. La trata de personas es un mercado de US$7.000 millones sólo en este hemisferio, según las Naciones Unidas, y el tráfico de armas es un mercado de US$1.000 millones en todo el mundo. Controles más estrictos y restricciones en Estados Unidos obligan a los traficantes llevar el dinero de regreso a México. Los carteles mexicanos también tienen que transferir el dinero a los países de origen. El resultado es el desarrollo de una multiplicidad de formas de mover dinero electrónicamente, a través de cambistas o por medio de los envíos de dinero en efectivo a granel en vehículos que se desplazan hacia el sur. El control de este dinero es más difícil debido a las numerosas maneras de camuflar o moverlo. Una vez en México, hay menos controles, la aplicación es más laxa y la corrupción más alta, dando a las organizaciones criminales mexicanas una gran oportunidad para esconderse en las inversiones de capital en todo el país.

¿Qué es ilegalidad ?

El término ilegalidad se utiliza para hacer referencia a cualquier acto o acción que no entre dentro del espectro de la ley, es decir que sea un delito de algún tipo y que pueda, en algunos casos, representar un peligro o daño para la sociedad.

Para entender el concepto de ilegalidad, debemos partir de la idea de que cada sociedad se da a sí misma un conjunto de normativas, leyes y reglas a cumplir que tienen como objetivo principal ordenar la convivencia y permitir que todos sus ciudadanos vivan de la manera más armoniosa posible de acuerdo a lo que para esa sociedad y esa época determinada se entienda por armonía y convivencia. Todas las sociedades en mayor o menor medida presentan esta característica básicamente porque es sólo a través de este tipo de reglas, normativas y leyes que se puede subsistir y así perpetuar la raza humana.
Sin embargo, en todas las sociedades hay fallas que permiten a algunos individuos cometer actos o acciones que son considerados ilegales principalmente para obtener algún beneficio o rédito personal. Estas acciones ilegales están fuera del espectro de la ley, lo que significa que la persona no está respetando una ley o norma que debería ser respetada por todos. En todas las sociedades existen métodos para evitar que esto suceda, en algunos casos son métodos represivos y en otros más tolerantes, pero de cualquier manera se busca impedir que la ilegalidad ocurra.
El concepto de ilegalidad es muy particular y hasta casi subjetivo ya que depende de la noción de ley o de regla que cada sociedad y que cada individuo tenga. En este sentido, las leyes a veces tienen vacíos respecto de cierto tipo de delitos muy sofisticados y difíciles de comprobar mientras se fijan detenidamente en delitos que son menores, como algunos tipos de hurto o robo. La ilegalidad suele penarse con diferentes tipos de sanciones que van desde multas y fianzas hasta prisión de diferentes tipos de años de acuerdo al crimen o delito cometido.

viernes, 22 de enero de 2016

Madres Contra la Absurda Ley que Prohíbe Amamantar a sus Hijos en la vía Pública

Diputados Pretenden Multarlas y Meterlas a la Cárcel
* Legisladores Dicen que Provocan Violaciones Sexuales
Por Guillermo Moreno Valtierra
Protestan contra ley que pretende penalizar hasta con cinco años a las mujeres que alimenten con pecho a sus bebés en vía publica. (Fotos: Merari Martínez Castro)
Protestan contra ley que pretende penalizar hasta con cinco años a las mujeres que alimenten con pecho a sus bebés en vía publica. (Fotos: Merari Martínez Castro)
Ayer al medio día alrededor de diez mujeres con hijos en edad lactante se manifestaron en la Plazuela Francisco Goitia en rechazo a la ley que pretende dar hasta cinco años de cárcel a madres por amamantar en público a sus hijos. Lo cual a decir de ellas es algo absurdo.
Las mujeres, cada una con sus hijos colocaron cartulinas manifestando su rechazo a dicha iniciativa federal, y para que la ciudadanía que por ahí pasaba conociera el motivo de su protesta.
Estuvieron alrededor de tres horas en la plazuela donde dando pecho a sus bebes protestaron. Cabe destacar que el pleno de la Cámara de Diputados aprobó con voto de la mayoría una reforma que prohíbe a las madres amamantar a sus bebés en vía pública.
Lo que significa que las mujeres ya no podrán dar pecho a sus pequeños hijos mientras se encuentren en vía pública. Dicha iniciativa fue propuesta luego de “analizar que este tipo de actitudes deben ser evitadas, ya que se han convertido en la principal causa de delitos de violación en el país”.
Los gobiernos estatales y municipales de todo el país cuentan con 6 meses para modificar sus normas y ajustar esta nueva disposición. Las mujeres que sean sorprendidas incurriendo en este tipo de faltas serán multadas con hasta 30 salarios mínimos o 36 horas de cárcel.
Entre las posturas destaca la de el Diputado Oscar García Barrón del PRI comentó que “toda norma nace de una necesidad social y lo que se ha resuelto es necesario para reestablecer las condiciones óptimas de convivencia entre los hombres y mujeres de nuestro país”.
Así como el diputado Rogerio Castro Vázquez (Morena) señaló que la disposición es “regresiva y autoritaria” y que perjudica a la sociedad, se trata de un nuevo instrumento de opresión para los mexicanos”
:Publicado el Lunes, enero 18, 2016